Negociaciones que funcionan sin fórmulas vacías
Llevo años viendo cómo empresas pierden oportunidades por no saber cerrar acuerdos justos. Aquí trabajamos situaciones reales: proveedores complicados, clientes exigentes, conflictos internos que nadie quiere tocar. Te enseñamos a negociar desde lo que pasa en tu empresa, no desde teorías que lucen bien en papel.
Hablemos de tu caso
Cómo preparamos cada negociación
No existen dos negociaciones iguales. Por eso revisamos tu contexto antes de entrar en técnicas. Esto es lo que hacemos juntos:
Radiografía de intereses
Identificamos qué quiere cada parte realmente. A veces el precio no es el problema principal. Otras veces hay miedo a perder control o dudas sobre garantías. Desenredamos eso primero.
Construcción de alternativas viables
Si la negociación se rompe, ¿qué haces? Muchos entran sin respuesta a esa pregunta. Trabajamos tu plan B para que no negocies desde la necesidad sino desde opciones reales.
Simulación de escenarios difíciles
Practicamos las conversaciones incómodas antes de tenerlas. Respuestas ante objeciones agresivas, silencios largos, cambios repentinos de condiciones. Lo ensayamos hasta que te sientas seguro.
Ajustes en tiempo real
Después de cada reunión revisamos qué funcionó y qué no. Las negociaciones empresariales duran semanas o meses. Vamos adaptando la estrategia según avanza el proceso.
Situaciones que hemos resuelto
Estos ejemplos vienen de empresas españolas que nos pidieron ayuda entre 2024 y principios de 2025. Cambiamos algunos detalles por confidencialidad, pero los problemas y soluciones son reales.
Proveedor que subía precios cada trimestre
Una empresa de distribución estaba atrapada con un proveedor que conocía su dependencia. Cada renovación significaba 8-12% más de coste sin justificación clara.
Desarrollamos tres alternativas reales de suministro y documentamos inconsistencias en sus argumentos. En la siguiente negociación conseguimos contrato a dos años con incrementos ligados a índices públicos. Ahorraron cerca de 40.000 euros el primer año.
Conflicto entre socios que bloqueaba decisiones
Dos socios al 50% llevaban meses sin aprobar inversiones necesarias. Cada uno culpaba al otro de sabotear el crecimiento. La empresa perdía contratos por falta de capacidad.
Facilitamos conversaciones estructuradas donde cada uno expuso sus miedos reales. Resultó que ambos querían lo mismo pero desde perspectivas distintas de riesgo. Acordaron un protocolo de toma de decisiones con criterios objetivos. Aprobaron tres proyectos en el mes siguiente.
He cerrado acuerdos en situaciones donde otras consultoras dijeron que era imposible. No porque tenga fórmulas mágicas, sino porque escucho qué necesita cada parte debajo de sus posiciones públicas. Y porque preparo cada negociación como si fuera la única que importa.
Gerardo Vilar
Director de formación en sylphivolo — 18 años negociando contratos industriales
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